El impacto de la alimentación en la salud es objeto de múltiples estudios y cada vez existen más evidencias que vinculan ciertos hábitos dietarios con el desarrollo de enfermedades crónicas. En este contexto, Frank Hu, epidemiólogo y profesor de Medicina en el departamento de Nutrición de la Universidad de Harvard, compartió su perspectiva sobre un alimento que, a su juicio, es preferible evitar debido a sus efectos inflamatorios: el pan blanco.
El pan blanco, ampliamente consumido en desayunos y comidas diarias, es elaborado con harinas refinadas, lo que significa que durante su procesamiento se eliminan el salvado y el germen del grano, lo que deja principalmente almidón. Este alto contenido de carbohidratos simples provoca un rápido incremento en los niveles de glucosa en sangre tras su consumo.
Según explica Hu, estos picos glucémicos generan una respuesta inflamatoria en el organismo al activar vías metabólicas, el êstrés oxidativo y la producción de citoquinas proinflamatorias. Además, el bajo contenido de fibra del pan blanco contribuye a una menor saciedad y puede alterar negativamente la microbiota intestinal, otro factor vinculado al control de la inflamación.
Más allá de evitar ciertos productos, el profesor Hu enfatiza la importancia de adoptar un patrón dietario saludable y equilibrado: frutas y verduras frescas, ricas en antioxidantes y fitoquímicos, frutos secos y semillas, fuente de ácidos grasos saludables. Cereales integrales, que aportan fibra y nutrientes esenciales. Pescados y mariscos, ricos en ácidos grasos omega-3. Aceite de oliva virgen extra, con propiedades antiinflamatorias. Consumo moderado de productos lácteos y vino tinto.
Con información de: El Tiempo









