Expertos en longevidad y salud, identificaron la década comprendida entre los 35 y los 45 años, como un período crucial para el futuro bienestar físico y mental de las personas.
Aunque en esta etapa muchos se sienten todavía jóvenes, el cuerpo comienza a manifestar las primeras señales de desgaste, y señalan que es el último momento oportuno para implementar cambios significativos en los hábitos de vida que tendrán un impacto duradero.
Durante esta «década crítïca», se observa un descenso progresivo en aspectos como los niveles de testosterona, que pueden afectar la energía y la masa muscular. Además, diversas enfermedades crónïcas como el cáncër, la hipertënsión, la diabëtes tipo 2, problemas cardiovascülares, hígado graso y el deterioro cognitivo, pueden empezar a gestarse de manera silenciosa, sin presentar síntomas evidentes en sus fases iniciales.
El sedentarismo es señalado como uno de los principales responsables del envejecimiento prematuro y el deterioro de la salud, por lo que sugieren que para contrarrestar estos efectos y asegurar una vida plena, es de mucha importancia adoptar nuevos hábitos saludables.
Esto incluye abandonar el tabaquïsmo y el consumo excesivo de alcöhol, priorizar un sueño de calidad, incorporar ejercicio físico regular y mantener una alimentación equilibrada, además de los hábitos generales, se destacan prácticas específicas como la movilidad y el entrenamiento de fuerza.
Con información de: La Sexta









