El skincare coreano se basa en rutinas detalladas que buscan una piel sana, luminosa y sin imperfecciones, apostando por la prevención antes que la corrección.
La combinación de las técnicas tradicionales de belleza con la innovación tecnológica y una preferencia por ingredientes naturales (como el arroz, el té verde o el ginseng) es lo que la hace tan eficiente. Y es que en las rutinas coreanas se prioriza la limpieza profunda, la hidratación y el uso constante de protector solar, lo que garantiza resultados para el tratamiento de las manchas.
El arroz extraído en agua, harina o arcillas es uno de los ingredientes más importantes en la cosmética coreana. Sus granos contienen antioxidantes naturales, vitamina E, niacina, ácido fítico y almidón, mismos que ayudan a hidratar, suavizar y blanquear la piel de manera progresiva.
En un estudio de la Universidad de San Carlos en Guatemala se analizó el efecto despigmentante del arroz. La investigación arrojó que sus componentes inhiben la enzima tirosinasa, relacionada con la producción de melanina y responsable de la pigmentación de las manchas. Además, se encontró que regula el exceso de grasa, mejora la textura cutánea y ayuda a disminuir la apariencia de los poros.
1/2 taza de arroz blanco, 1 taza de agua, 2 cucharadas de leche, 1 cucharada de aceite de coco. Cocina el arroz en agua a fuego bajo hasta que quede suave. Licúa el arroz con su agua de cocción hasta formar una pasta. Añade la leche y el aceite de coco para obtener una textura cremosa. Guarda la crema en un frasco limpio (de preferencia de vidrio) y refrigera máximo por 5 días.
Con la cara limpia, aplica la crema de arroz en las zonas con manchas. Deja actuar entre 15 y 20 minutos. Retira con agua tibia y seca con una toalla suave. Aplica tu hidratante favorito. Repite el tratamiento en la noche y de 3 a 4 veces por semana.
Con información de: Terra









