Los líderes de naciones que conforman el denominado G7, hicieron un contundente llamado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instándolo a dar un paso atrás en sus planes de imponer aranceles más elevados a nivel global. Esta petición surge en medio de crecientes preocupaciones por la estabilidad de la economía mundial y las posibles repercusiones de una guerra comercial.
La cumbre del G7, que tuvo lugar en Kananaskis, Canadá, fue el escenario donde los líderes de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido expresaron colectivamente su inquietud. Argumentan que las políticas arancelarias propuestas por el presidente Trump representan una amenaza significativa para el comercio internacional y podrían beneficiar a China.
Un alto funcionario alemán, quien prefirió mantener el anonimato, afirmó a medios durante la cumbre que «varios participantes pidieron poner fin a la disputa arancelaria lo antes posible», subrayando la urgencia de encontrar una solución a la escalada comercial.
A pesar de las tensiones, el presidente Trump abandonó la cumbre antes de lo previsto, declarando: «Tengo que volver tan pronto como pueda. Desearía poder quedarme hasta mañana, pero ellos lo entienden, esto es importante”.
Los líderes del G7, reiteraron la importancia de la cooperación internacional y el libre comercio para asegurar la prosperidad económica global. La comunidad internacional espera una respuesta “constructiva” por parte de la administración estadounidense, para evitar una escalada que podría tener consecuencias negativas para todos.
Con información de: AFP









