Las autoridades de Israel han anunciado nuevas restrïcciønes que impïden a los ciudadanos israelíes salir del país, como parte de las medidas adoptadas en medio del cønflictõ en curso con Irán. La ministra de Transporte, Miri Regev, confirmó que por el momento solo se permite la salida de diplomáticos, turistas y visitantes extranjeros. «No estamos autorizando que los israelíes abandonën el país en esta fase», señaló la funcionaria en una rueda de prensa.
El gobierno israelí está trabajando en un operativo de repatriación para sus ciudadanos que quedaron atrâpados en el exterior desde el inicio de la ofensïvä con Teherán. Este plan, según explicó Regev, se ejecutará por etapas y dará prioridad al retorno de soldados reservistas que se encuentran fuera del territorio nacional.
Pese a las restrïcciønes, se reporta que numerosas personas están intentando salir del país por vía marítima. De acuerdo con el medio Haaretz, algunos ciudadanos están pagando sumas elevadas para abordar yates con destino a Chipre, donde los costos de traslado oscilan entre 2.000 y 6.000 shekels (de 500 a casi 2.000 dólares). Estas salidas se están realizando desde varios puertos israelíes, aunque no todos los viajes están legamente autorizados.
La prensa local advierte que muchos de estos botes no cuentan con seguros adecuados ni los permisos necesarios para operar en mar abierto, lo que representa un rięsgø adicional para los pasajeros. Los trayectos, que pueden durar entre 8 y 25 horas, se realizan con un número reducido de personas a bordo, generalmente no más de diez por embarcación.
Con información de: RT









