La Organización de las Naciones Unidas (ONU), a través de su Consejo de Derechos Humanos, comenzó una investigación formal sobre la desaparición de migrantes venezolanos que fueron deportados desde Estados Unidos a El Salvador.
Esta acción surge a raíz de denuncias sobre la falta de paradero de individuos como Franco José Caraballo, uno de los aproximadamente 250 migrantes venezolanos enviados a un centro de confinamiento en El Salvador tras su deportación.
La investigación de la ONU pone de manifiesto serias preocupaciones en torno al respeto de los derechos humanos y el debido proceso legal de estos migrantes. Se reportó que a los deportados se les negó el acceso a representación legal y la posibilidad de comunicarse con sus familiares, lo que agrava su situación.
Esta falta de transparencia y garantías procesales generó una creciente alarma entre las organizaciones defensoras de los derechos humanos a nivel internacional, por lo qué la ONU enfatiza la necesidad de que los estados garanticen la protección de los migrantes.
Con información de: EFE









