En la sesión de control al Gobierno celebrada el 18 de junio en el Congreso de los Diputados, el presidente Pedro Sánchez abordó con firmeza las acusacïones de corrupcïón, defendiendo la integridad de su organización y la «tolerancia cero» de su Ejecutivo frente a estas prácticas.

Sánchez reiteró que su partido es «limpio» y que no se encontraron indicios de financiación irregular en informes de la UCO que pudieran vincular al Partido Socialista. Además, destacó las iniciativas gubernamentales para fortalecer la calidad democrática, rechazando la posibilidad de un adelanto electoral y pronosticando sentencias inminentes que afectarán a casos de corrupcïón en el Partido Popular.

El ambiente en el hemiciclo fue tenso, marcado por intercambios entre el Gobierno y la oposición. El presidente del Gobierno acusó al Partido Popular de ser una «enciclopedia de corrupcïón» y censuró la actitud de la «ultraderecha» por introducir «odio y falta de convivencia» en el país.

Con información de: La Moncloa

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