La preeclâmpsia, una complicación del embarazo caracterizada por prêsión arterïal elevada y dâño a órgânos, no solo representa un rïesgo para la madre. Nuevas evidencias científicas revelan que también puede tener consecuencias neurológicas a largo plazo en los hijos, incluyendo un aumento en la probabilidad de sufrïr cônvulsiones infantiles.
La hipertênsión gestacional, se ha asociado desde hace tiempo con diversas complicaciones de salud tanto para las madres como para sus hijos. Sin embargo, una nueva investigación proporciona la primera evidencia a gran escala que vincula la hipertênsión gestacional con un mayor rïesgo de cônvulsiones en los hijos.
Los hallazgos también sugieren que la inflamâción cerebral podría contribuir a la conexión entre la hipertênsión gestacional y el rïesgo de cônvulsiones, y podría ser un tratamiento específico para prevenirlas en nïños expuestos a la hipertênsión en el útero.
La conexión entre la hipertênsión arterïal en embarazadas y las cônvulsiones en los hijos de estos embarazos ya se había postulado, pero nunca se había examinado a gran escala ni se había modelado en animales. Con estos nuevos modelos murinos y esta nueva conexión entre la hipertênsión gestacional y las cônvulsiones, quizá podamos desarrollar nuevas terapias anticonvulsivas infantiles», comenta el doctor Baojian Xue, investigador principal en pediatría de la UI y primer autor del estudio.
Con información de: El Portal de la Salud









