Karpolax, una revolucionaria bolsa biodegradable, está transformando la forma en que se conservan las frutas, ofreciendo una solución sostenible para extender su vida útil, impulsar las exportaciones y combatir el desperdicio de alimentos. Desarrollada por los emprendedores ugandeses, Sandra Namboozo y Samuel Muyita, esta innovación no solo promete beneficios económicos, sino que también contribuye significativamente a la protección del medio ambiente y a la reducción de la contaminación.
La tecnología detrás de Karpolax, se basa en un tratamiento post-cosecha que permite prolongar la frescura de las frutas entre 7 y 10 días. Desde 2023, la bolsa es sometida a rigurosas pruebas en mercados de Medio Oriente y partes de Asia, demostrando su eficacia. Actualmente, se encuentra disponible para la venta en los Emiratos Árabes Unidos, consolidando su presencia en el mercado internacional.
El impacto de Karpolax se extiende más allá de la mera conservación de alimentos, la compañía colabora activamente con 100 agricultores locales, 20 exportadores y 250 vendedores en mercados de la región, fomentando una cadena de suministro más eficiente y sostenible. Según datos de UNICEF, Karpolax ha logrado prevenir el deterioro de 1 millón de toneladas de frutas y verduras, beneficiando directamente a aproximadamente 250.000 personas cada año.
A pesar de su éxito en varios mercados, Karpolax aún no ha incursionado en el mercado de la Unión Europea y América, sin embargo, Samuel Muyita, co-creador de Karpolax, mantiene la esperanza de que este avance tecnológico ayude a Uganda a equipararse con naciones vecinas como Tanzania y Kenia en el ámbito de la exportación de productos agrícolas, marcando un hito en la innovación y sostenibilidad a nivel global.
Con información de: El Periodico









