Una vez más, la Orquesta Sinfónica de Carabobo (OSC) cautivó los corazones del público valenciano con sus armoniosas melodías, en un extraordinario concierto celebrado este domingo 22 de junio en el auditorio “Padre Lorenzo Stocco”, de la Casa Don Bosco.
Como de costumbre, el maestro José Carmelo Calabrese, reconocido como uno de los directores más destacados de la actualidad, ganador de premios que resaltan su talento, fue el encargado de llevar la batuta en esta función.
En esta oportunidad, el programa musical incluyó tres obras orquestales que unieron el arte, la pasión, la emoción y llevaron a los presentes a un viaje sonoro lleno de color.
El Capricho Español, compuesto por Nikolai Rimsky-Korsakov en 1887, fue la primera pieza interpretada por los talentos de la OSC.
En esta creación se transportó a la audiencia a la esencia y la cultura de España, a través de cinco movimientos sin pausas, inspirados en diferentes aspectos de la música y danza española, que crearon una suite continua.
Asimismo, los músicos presentaron la Sinfonía Nº 3 en do menor «Órgano», del compositor Camille Saint-Saëns, creada en 1886.
Esta obra representó paisajes sonoros de gran emotividad y dramatismo, dividida en dos movimientos con una narrativa musical fluida.
Por último, el broche de oro lo puso el homenaje a Maynard Ferguson, con adaptación y arreglos orquestales del gran maestro José Calabrese padre.
En esta pieza se resaltó a la leyenda del jazz y, a su vez, se rindió tributo al gran compositor y director laureado de la OSC.
Con información de: Agencias.









