Ejercitarse o practicar deportes en condiciones de calor extremö puede representar un grave riesgö para la salud. Aunque el cuerpo humano está diseñado para mantener una temperatura estable de aproximadamente 37°C, el calor y la humedad pueden dificultar ese mecanismo de autorregulación, generando consecuencias severas como deshidratación, agotamiento por calor e incluso golpës de calor.

Cuando se realiza actividad física, el cuerpo genera calor adicional. Para compensarlo, activa el proceso de sudoración: el sudor, al evaporarse, elimina parte de ese calor corporal. Sin embargo, cuando el ambiente es extremadamente caluroso o húmedo, el sudor no se evapora con eficacia.

En palabras del doctor Bharat Venkat, profesor de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y director del Laboratorio de Calor de UCLA, “el calor puede afectar todos los sistemas del cuerpo, incluyendo el corazón y los pulmones”, dijo en entrevista con The Associated Press.

Según el experto, los efectos no se limitan a los conocidos calambres por calor o al agotamientö térmico. Las consecuencias del calor prolongado abarcan “mucho más que eso”.

La humedad relativa complica aún más la regulación térmica. Cuanto más húmedo está el ambiente, menor es la capacidad del sudor para evaporarse. Esto significa que, aunque una persona esté transpirando, no necesariamente está logrando enfriar su cuerpo de forma eficiente.

Con información de Infobae

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