En un esfuerzo por salvaguardar el bienestar de sus ciudadanos, el Gobierno de Venezuela ha priorizado la asistencia a las comunidades indígenas del estado Apure, en la región occidental del país, que han sufrido los embates de las recientes lluvias.
La intervención gubernamental ha asegurado el acceso a servicios esenciales y suministros vitales para estas poblaciones vulnerables.
Según lo informado este jueves por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), la administración bolivariana ha prestado socorro a «más de 640 familias» de estas comunidades autóctonas que resultaron damnificadas por las intensas precipitaciones.
La asistencia provista ha sido integral, abarcando diversas áreas de necesidad. Detallando que los habitantes indígenas recibieron atención médica completa, que incluyó servicios de medicina general y pediatría, fundamentales para la salud de las familias, especialmente de los niños.
Adicionalmente, se les suministraron suplementos y vitaminas para fortalecer su nutrición, así como alimentos para garantizar su seguridad alimentaria. Un aspecto crucial de la ayuda fue la distribución de gas doméstico, vital para la cocción de alimentos y otras necesidades básicas del hogar en estas comunidades.
Con información de Globovisión









