Una investigación liderada por la Universidad de Granada (UGR) con la Pública de Navarra y el Centro de Investigación Biomédica en Red (Ciber) ha revelado que el ayuno intermitente, que ha señalado que es efectivo para perder peso, «independientemente del horario de alimentación, no muestra cambios significativos en la calidad del sueño, el estado de ánimo y la calidad de vida».
Los hallazgos sugieren que el ayuno intermitente es «una estrategia eficaz para la pérdida de peso, sin efectos adversos aparentes sobre la calidad del sueño o el bienestar general, tanto en hombres como en mujeres y con independencia del horario de alimentación».
Una de las dietas que ha despertado mayor interés en los últimos años es el ayuno intermitente, que consiste en alternar periodos de alimentación con otras de ayuno, que pueden «durar desde unas pocas horas hasta varios días». Entre sus distintas modalidades, una de las más estudiadas y practicadas es la que limita el número de horas en las que se puede comer cada día, prolongando así el tiempo de ayuno diario, han apuntado desde la UGR.
Esta modalidad se conoce como restricción horaria de la ingesta de alimentos, del inglés ‘Time-Restricted Eating’ o TRE. El TRE propone reducir esta ventana a ocho horas, lo que contribuye a «mantener un patrón diario regular de alimentación y ayuno, favoreciendo así la estabilidad de los ritmos biológicos del organismo».
Se ha demostrado que comer de forma irregular o en horarios nocturnos puede alterar estos ritmos, retrasando la producción de melatonina una hormona clave en la regulación del sueño y, en consecuencia, afectar negativamente la calidad del sueño, el estado de ánimo y la calidad de vida.
Con información de: El Portal de la Salud









