Un telescopio de sondeo financiado por la NASA, ubicado en Río Hurtado, Chile, realizó un descubrimiento astronómico significativo, el cometa interestelar 3I/ATLAS. Observado por primera vez el pasado 1 de julio, este objeto celeste es notable por su origen fuera de nuestro sistema solar, marcando la tercera vez que se detecta un objeto de esta naturaleza viajando a través de nuestro vecindario cósmico. Este hallazgo subraya la constante exploración y comprensión de nuestro espacio, por parte de la agencia espacial.

El 3I/ATLAS no representa ninguna amenaza para la Tierra, ya que se mantiene a una distancia segura de al menos 1.6 unidades astronómicas, lo que equivale a aproximadamente 240 millones de kilómetros. Se determinó que el cometa procede de la constelación de Sagitario y actualmente se encuentra a unos 670 millones de kilómetros del Sol. Su trayectoria lo llevará a su punto más cercano al Sol, o perihelio, alrededor del 30 de octubre, acercándose a unos 210 millones de kilómetros, una distancia que lo posicionará justo dentro de la órbita de Marte.

Este descubrimiento es de gran interés para la comunidad científica, ya que los objetos interestelares proporcionan una oportunidad única para estudiar materiales y condiciones de otras estrellas y sistemas planetarios sin tener que viajar a ellos directamente. El 3I/ATLAS se une a un selecto grupo de cuerpos celestes que han cruzado nuestro sistema solar desde el espacio profundo, ofreciendo valiosas pistas sobre la composición del medio interestelar y la formación planetaria más allá de nuestras fronteras cósmicas.

La continua observación del cometa 3I/ATLAS permitirá a los astrónomos recopilar datos cruciales sobre su composición y comportamiento mientras interactúa con la gravedad de nuestro Sol y los planetas.

Con información de: Xataka

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