El ayuno intermitente en días alternos no solo ayuda a adelgazar: un estudio de Ibima Plataforma Bionand demuestra que este patrón alimentario, al remodelar la microbiota intestinal y frenar la inflamación sistémica, mejora de forma significativa la memoria, la atención y el control inhibitorio en adultos con obesïdad.

El ayuno intermitente ha sido una constante en la evolución de los homínidos y hace sólo un corto espacio de tiempo que el ser humano se alimenta prácticamente sin que existan periodos de ayuno. Si el ayuno intermitente aporta algún valor añadido a la salud es un tema que está tratando en este momento la comunidad científica.

En cuanto a la microbiota, el ayuno intermitente reconfiguró la comunidad bacteriana: disminuyeron géneros relacionados con respuestas inflamatorias crónicas y neurotoxicidad, mientras que aumentaron géneros productores de ácidos grasos de cadena corta (como butirato), conocidos por fortalecer la barrera intestinal y modular la actividad de las microglías cerebrales.

«El patrón de ingesta basado en el ayuno intermitente, al remodelar nuestra comunidad microbiana, produce señales químicas que viajan por el eje intestino-cerebro y regulan directamente la función de las células inmunitarias en el cerebro» explica Virginia Mela.

Con información de: La Razón

¿Qué opinas de esto?