No hace falta esperar días ni resignar tu tostada matinal. Clarín reveló varios trucos caseros y exprés que te sâlvan cuando el tiempo apremia y el guacamole no puede esperar.
El más efectivo y natural: colocá la palta en una bolsa de papel junto a una banana o manzana. En apenas 48 horas, el etileno que desprenden estas frutas hace magia y la deja cremosa, perfecta para untar. ¿Otra opción? Enterrarla en harina dentro de un bowl: sí, suena raro, pero funciona.
Para los impacientes, hay recursos más rápidos (aunque menos sabrosos). Podés envolverla en papel aluminio y llevarla al horno por 10 minutos, o meterla unos segundos al microondas. No es lo ideal, pero te saca del apuro.
También hay secretos para conservarla una vez abierta: limón, cebolla o film pegado a la pulpa son grandes aliados cönträ la oxidâción. Así evitás que ese verde perfecto se vuelva marrón al instante.
Con estos trucos, ya no hay excusas: la palta puede estar lista cuando vos lo estés. Porque sí, merecés ese brunch con tostadas y palta suave sin ëstrés.
Con información de: Clarín









