Un hermoso paisaje se abre a los ojos del visitante cuando avistan Los Médanos de Coro, un desierto de doradas arenas con dunas que cambian constantemente y que se extiende a lo largo de 30 kilómetros y 5 de ancho, en el corazón de los municipios Miranda, Colina, Falcón y Carirubana de la entidad occidental y abarca todo el istmo de la Península de Paraguaná. Una reveladora referencia de la diversidad de los atractivos turísticos de Venezuela, visitado por miles de personas de todo el mundo.
Reconocido por ser el único desierto de la costa del Mar Caribe que está en constante movimiento, una joya natural que destaca por su paisaje desértico con dunas de arena que alcanzan hasta 20 metros de altura en una superficie de 91 mil 280 hectáreas. Entre su variada vida natural se encuentran los conejos de monte, rabipelados, zorros comunes y mapurites. En el caso de los reptiles, los visitantes se pueden topar con lagartos e iguanas, además, es un sitio ideal para la observación de aves como cardenales, turpiales, paraulatas, gavilanes y palomas.
Para llegar a este sorprendente destino turístico, declarado Parque Nacional el 6 de febrero de 1974, se debe acceder a la carretera troncal 3 en la línea de la autopista nacional Morón-Coro, cruzando al estado Falcón de este a oeste. También, desde la ciudad de Coro, por la avenida Independencia, hasta el Paseo Monseñor Iturriza, que conduce a la entrada principal del parque.
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Con información de: Mintur









