La Inteligencia Artificial (IA) está redefiniendo las fronteras de la medicina (y del mundo en general), y se teme que esta nueva tecnología desplace la parte humana de esta área en gran parte de los procedimientos médicos, incluída la cirugía.
El doctor Rafael Hernández Estefanía, un eminente cirujano cardiovascular y torácico de la Fundación Jiménez Díaz (Madrid), expresa en su libro en el que explora en este concepto y defiende cómo la cirugía del futuro debe equilibrar la tecnología más puntera con la esencia humana de la profesión, desmintiendo mitos arraigados sobre las intervenciones, y destacando la importancia crucial de la preparación integral del paciente.
Así, este experto hace hincapié en que «la medicina, sobre todo, es ciencia humana», y destaca que uno de los problemas que está poniendo sobre la mesa el desarrollo de la IA es que se está dejando de lado la parte humana, para que esta nueva tecnología entre cada vez más en los quirófanos.
«De ningún modo puede ser que ésta sustituya a los cirujanos. Hay pacientes. No podemos olvidarlo, y la empatía cura y si no lo hace ayuda al tratamiento. Si dejamos que la IA lleve las riendas del tratamiento perdemos una parte muy importante y volvemos a la cirugía de las cavernas, donde el cirujano operaba y se iba. La medicinal del siglo XXI debe pensar que la empatía entre cirujano y paciente es muy importante, y también ayuda al tratamiento», defiende.
Sobre su idea de la cirugía del futuro, el doctor Hernández considera que cada vez los cirujanos dispondrán en sus quirófanos de más herramientas tecnológicas, que ayudan en las cirugías, si bien reitera en la importancia de no olvidar las cirugías clásicas: «No hay que olvidar las intervenciones hechas a lo largo de muchos años que son paliativas o curativas y hacen que el paciente recupere su salud. Debe haber un equilibrio entre las nuevas cirugías con más herramientas tecnológicas, y la cirugía clásica».
Mantiene, a su vez, que «la técnica hay que aplicarla al paciente, pero no el paciente a nuestra técnica», de forma que «no siempre hay que usar robots porque hay pacientes que no son susceptibles de ello; sino que hay que individualizar cada caso».
Con información de: El Portal de la Salud









