Es importante “cambiar la percepción de que los seres humanos pueden tratar a los animales a su antojo, alejándolos de su hábitat natural, utilizándolos en experimentos o domesticándolos para espectáculos”, señala el equipo de especialistas de la Fundación Mona, FM, organización dedicada al bienestar y conservación de primates.
Los expertos de esta organización consideran necesario “fomentar la reflexión entre los jóvenes acerca del bienestar y la ética animal, sobre los derechos universales de los animales, cómo el cambio climático les afecta y la importancia de los santuarios de animales”. Para inculcar a sus nïños el cuidado y respeto hacia los animales, «los adultos deben ser los primeros en mostrar respeto, y un trato digno y justo, hacia los seres vivos en su vida diaria, ya que los nïños aprenden observando”, según destacan.
El equipo de la FM aconseja a padres y educadores “utilizar libros y revistas infantiles y documentales, fomentar proyectos escolares sobre conservación y realizar excursiones a la naturaleza, ya que son estrategias efectivas» para concienciar a los nïños acerca del bienestar animal, comenta Valsera.
Los refugios son lugares donde distintas especies que han sido víctïmas de maltrâto, explôtación o experimentación, viven en un espacio seguro, tienen un hogar permanente y reciben los cuidados y el amor que necesitan, hasta su müêrte natural. «En los santuarios, los animales viven en condiciones lo más naturales posible, sin ser explotados para entretenimiento. En esos lugares, los nïños aprenden sobre la historia de los animales rescatados y cómo se les proporciona un hogar seguro, fomentando la empatía y el respeto», añade Valsera.
Con información de: Lenda









