Corea del Sur se encuentra en estado de emergencia nacional tras varios días de intensas precipitaciones que han provocado graves inundaciones en diversas regiones del país. Las fuertes lluvias causaron el desbordamiento de ríos y arroyos, arrasando viviendas, destruyendo infraestructuras y paralizando importantes servicios. Las autoridades confirmaron la lamentable pérdida de vidas humanas y un número significativo de personas evacuadas debido al creciente riesgo.
La magnitud de las inundaciones generó una situación crítica, especialmente en áreas densamente pobladas y zonas rurales. Se reportan miles de viviendas inundadas y muchas carreteras quedaron intransitables debido a la crecida de las aguas y deslizamientos de tierra. El transporte aéreo también se ha visto severamente afectado, con la cancelación de decenas de vuelos nacionales e internacionales, causando interrupciones significativas para los viajeros.
La capital, Seúl, y sus alrededores también han experimentado crecidas de arroyos y caída de árboles, lo que ha obligado a realizar evacuaciones preventivas y cortes de carreteras, por lo que en respuesta a esta emergencia, las autoridades surcoreanas han movilizado equipos de rescate y han ordenado la evacuación de miles de residentes de las zonas más afectadas.
También se habilitaron refugios temporales para albergar a las personas desplazadas, mientras se evalúan los daños y se trabaja en el restablecimiento de los servicios básicos. El gobierno ha prometido brindar toda la asistencia necesaria a los damnificados y acelerar las labores de recuperación una vez que las condiciones climáticas lo permitan.
La situación en Corea del Sur sigue siendo crítica, con pronósticos que indican la posibilidad de más lluvias en los próximos días. Las autoridades instan a la población a tomar precauciones extremas, seguir las indicaciones de seguridad y mantenerse informada a través de los canales oficiales.
Con información de: EFE









