En este sentido, el director general de MED-EL España y Portugal, Julio Rodrigo Dacosta, añade que «se debe cambiar la percepción de que la pérdida auditiva es solo un problema individual de la persona que la padece. Es una experiencia compartida. Restaurar la audición puede ayudar también a restaurar las relaciones sociales entre muchas personas».
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 1.500 millones de personas en todo el mundo viven con algún grado de pérdida auditiva, una cifra que se espera continúe aumentando hasta los 2.500 millones para 2050. Si bien la pérdida auditiva se ve a menudo como una condición médica, «también es una afección relacional que afecta al tejido de nuestra vida cotidiana, desde el matrimonio y la familia hasta las amistades y el trabajo», afirma la compañía.
Para muchos, la pérdida de estos momentos «es más dolorosa que el propio silencio», señala MED-EL. Sin embargo, matiza que la pérdida auditiva «no debería impactar en las vidas de la población, puesto que hoy en día existen soluciones innovadoras», como los implantes auditivos, que no solo pueden ayudar a recuperar la audición, sino también las relaciones sociales. «Muchas parejas informan que un implante coclear les ha ayudado a redescubrir la comunicación, la cercanía y la alegría con su pareja y sus allegados», afirma MED-EL.
Con información de: AARP









