En un informe reciente, neurólogos han arrojado luz sobre ajustes cruciales en el estilo de vida que pueden proteger significativamente el cerebro contra el deterioro cognitivo relacionado con la edad. Reconociendo las crecientes preocupaciones en torno a la pérdida de memoria y la salud neurológica, los expertos enfatizan que las medidas proactivas pueden desempeñar un papel vital en el mantenimiento de la función cognitiva a lo largo de la vida.
Sus recomendaciones resaltan la interconexión del bienestar físico y mental en la preservación de la salud cerebral, ofreciendo consejos prácticos para personas de todas las edades.
Según los neurólogos, incorporar actividad física regular es primordial para la salud cerebral. Participar en ejercicios cardiovasculares no solo beneficia la salud cardiovascular, sino que también estimula el flujo sanguíneo al cerebro, lo que podría activar genes beneficiosos.
La estimulación mental a través del aprendizaje permanente, la participación en pasatiempos y el mantenimiento de conexiones sociales también son muy recomendables para desafiar el cerebro y fomentar la resiliencia cognitiva. Además, adoptar una dieta equilibrada rica en alimentos frescos e integrales, particularmente aquellos que se encuentran en una dieta de estilo mediterráneo con bayas, nueces, pescado y verduras de hojas verdes, proporciona nutrientes esenciales que apoyan la función cerebral.
Priorizar el sueño suficiente y de calidad, aspirando a siete o más horas de descanso ininterrumpido por noche, y controlar eficazmente el estrés también se destacan como componentes críticos de un estilo de vida saludable para el cerebro. Los expertos subrayan que estas medidas de protección no dependen de la edad y pueden producir resultados positivos en cualquier etapa de la vida.
En última instancia, la guía proporcionada por los neurólogos ofrece una perspectiva empoderadora sobre el mantenimiento de la vitalidad cognitiva. Al integrar estas estrategias basadas en la ciencia en las rutinas diarias, las personas pueden trabajar activamente para preservar su memoria, concentración y función cerebral general, lo que contribuye a una mayor calidad de vida y una mayor independencia a largo plazo.
Con información de: Publin Magazine









