Quizás el espanto es un término insuficiente para describir las imágenes que ha publicado el gobierno de El Salvador, en las que presenta personas, ciudadanos venezolanos, ingresando a un penal en un país que no es el suyo, donde no estaban y, al parecer, jamás han estado. Una escena así está al margen de todas las regulaciones sobre los derechos de los migrantes, incluso de los derechos humanos en general, y hasta de los enemigos, de allí que valga la pena revisar algunos aspectos básicos.
Una investigación del Times encontró acusaciones penales gräves solo para 32 de los hombres. La mayoría de los 252 hombres no tenían antecedentes penales en Estados Unidos ni en ningún otro lugar de la región, más allá de la transgresión migratoria, según la investigación. Muchos de sus familiares han dicho que los hombres estaban siendo utilizados como herramientas políticas por Trump, quien quiere demostrar una línea dura en materia de inmigración.
Agelviz no tiene antecedentes penales en Venezuela ni en Ecuador, donde vivió anteriormente, según los documentos del gobierno revisados por el Times. Su tía dijo que llegó a Estados Unidos en septiembre de 2024, y estuvo viviendo en Carolina del Norte cuando las autoridades de inmigración estadounidenses lo detuviêron a principios de este año.
La Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, por si sigla en inglés) ha demândado al gobierno de Trump por utilizar la Ley de Enemïgos Extranjeros para detener y expulsar a venezolanos, y el litigio está en curso. “Si el gobierno se sale con la suya tras enviar a personas a lo que es esencialmente un gulag en un país con el que no tienen ninguna conexión, entonces ya no estamos hablando del sistema migratorio que hemos conocido durante más de un siglo”, dijo. “Se trata de una fase completamente nueva, ilegal y gratuitamente cruel”.
Muchos de los hombres fueron detenïdos en sus casas o en la calle en las semanas posteriores a la toma de posesión de Trump, según decenas de entrevistas realizadas por The New York Times. No estaba claro cuánto tiempo iban a permanecer en la prisión salvadoreña, conocida como Centro de Confinamiento del Terrorismo o CECOT. Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional, había dicho que creía que debían quedarse allí “el resto de sus vidas”.
El viernes, Lee Gelernt, abogado de la ACLU, dijo que la organización pediría a un juez que ordenara al gobierno que explicara si tiene intención de devolver a los venezolanos a Estados Unidos. Muchos de ellos tenían casos de migración activos cuando fueron encarcelados, incluidas solicitudes de asilo.
Semanas atrás, medios estadounidenses revelaron que habían sido parte de negociaciones. Este viernes ha sido Marco Rubio el que confirmó los canjes de los deportados por los estadounidenses y la liberación de presos políticos. El intercambio del viernes pasado también incluyó la liberación de 80 venezolanos retenïdos por el gobierno venezolano, según el ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz de Venezuela, Diosdado Cabello.
Con información de: Medios Internacionales









