Un lamentable accidente aéreo se produjo este jueves en el Extremo Oriente ruso, cuando un avión de pasajeros An-24 operado por la compañía Angará, se estrëlló con aproximadamente 49 personas a bordo, incluyendo cinco niños y seis tripulantes. Las autoridades han indicado que, según informes preliminares, no se han encontrado superviviëntes. El aparato, que cubría una ruta entre Blagovéschensk y Tynda, desapareció del radar, desencadenando una inmediata operación de búsqueda y rescate en la región de Amur.

El sinïestro tuvo lugar en una zona montañosa de difícil acceso, donde los equipos de emergencia localizaron el fuselaje del avión en llämas y completamente destruïdo. Se reportó que la aeronave intentó realizar dos aproximaciones fallidas para aterrizar antes de impactar contra el terreno. Las causas exactas del accidente aún están bajo investigación, con posibles hipótesis que incluyen fallos técnicos, errores humanos o las complejas condiciones meteorológicas prevalecientes en el área.

En respuesta a la tragedïa, las autoridades rusas declararon el estado de emergëncia en la región de Amur para optimizar los esfuerzos de rescate y recuperación. Se estableció una comisión gubernamental de alto nivel encargada de investigar exhaustivamente las circunstancias del accidente. El presidente, Vladimir Putin, fue informado del suceso y está monitoreando de cerca el desarrollo de las operaciones y la investigación.

El avión An-24, un bimotor turbohélice, fue fabricado en 1976, lo que lo convierte en una aeronave con una antigüedad de casi cinco décadas, aunque se había confirmado que su certificado de aeronavegabilidad estaba vigente.

Con información de: Actualidad RT

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