La última de las dieciséis estatuas que rodean la base de la emblemática aguja de la catedral de Notre-Dame de París fue reinstalada este jueves 24 de julio, marcando un nuevo hito en el proceso de restauración del monumento, más de seis años después del devastador incendio de abril de 2019. Así lo anunció el organismo público encargado de la reconstrucción del templo gótico.
La figura reinstalada representa a Santo Tomás y completa el conjunto escultórico que había sido retirado solo unos días antes del incendio, como parte de un proceso programado de restauración. Gracias a esa intervención previa, las esculturas se salvaron del siniestro que destruyó gran parte del techo y la aguja de la catedral el 15 de abril de 2019.
Aunque por el momento las estatuas permanecen ocultas tras el andamiaje que rodea la base de la aguja, está previsto que se hagan visibles al público a finales de agosto, una vez concluido el desmantelamiento de la estructura temporal. La reinstalación de esta última figura marca también el final de los trabajos en la parte superior de la catedral, desarrollados por techadores, canteros y especialistas en ornamentación, quienes han trabajado minuciosamente para devolver a Notre-Dame su silueta original.
Estas dieciséis esculturas fueron diseñadas en 1857 por el arquitecto Eugène Viollet-le-Duc, figura central en la gran restauración de Notre-Dame llevada a cabo en el siglo XIX, que incluyó la reconstrucción de la aguja medieval. Las obras fueron esculpidas por Adolphe-Victor Geoffroy-Dechaume y representan a los doce apóstoles junto con los símbolos de los cuatro evangelistas: el ángel (Mateo), el león (Marcos), el toro (Lucas) y el águila (Juan).
Philippe Jost, presidente de la institución pública Rebâtir Notre-Dame de Paris, celebró este importante avance y expresó su agradecimiento a los artesanos y profesionales involucrados, reconociendo “su compromiso, unidad, orgullo y extraordinario talento”, en nombre de toda Francia.
Con información de: EFE









