Hay un momento del día que muchos defendemos como sagrado: ese primer sorbo de café apenas abrimos los ojos. Pero… ¿es bueno tomarlo en ayunas? Aunque durante años se pensó que era una bømbâ para el estómago, la ciencia actual tiene una mirada mucho más equilibrada. Resulta que ese hábito mañanero puede ser una herramienta poderosa para despertar cuerpo y mente, si lo haces con conciencia.

El café en ayunas puede acelerar el metabolismo, mejorar la concentración y darte ese empujón mental que necesitás antes del desayuno. La clave está en su capacidad para activar neurotransmisores como la dopamina y la serotonina, responsables del estado de alërtå y el buen humor. Por eso no es solo un tema de sabor: es química pura. Y si eres de los que no funcionan sin su taza mañanera, ya tienes una excusa científica para defender tu ritüal.

Pero tomarlo con el estómago vacío también puede aumentar la acïdez gástrica, sobre todo si ya tienes sensibilidad digestiva o süfrës de reflujo.

Además, los expertos aconsejan mantenerlo simple, evitando el exceso de azúcar, cremas o siropes que terminan robándole los beneficios. Una buena taza de café filtrado, solo o con un poco de leche vegetal, puede ser un gran aliado para arrancar el día con energía.

Con información de: La Nación

¿Qué opinas de esto?