El gobierno de Francia expresó su profunda preocupación y descontento con el reciente acuerdo de aranceles alcanzado entre Estados Unidos y la Unión Europea, calificándolo de «desequilibrado» y una «estabilidad temporal». Ministros franceses, entre ellos Benjamin Haddad y Laurent Saint Martin, manifestaron su insatisfacción, a pesar de que el acuerdo contempla exenciones para sectores vitales de la economía francesa como la aeronáutica, las bebidas y los medicamentos.

El primer ministro francés, François Bayrou, fue aún más crítico, describiendo la firma del acuerdo como un «día oscuro» para la Unión Europea. Bayrou lamentó lo que considera una «sumisión» de la UE ante las demandas estadounidenses, criticando la decisión de Washington de recurrir a la «coerción económica» y un «desprecio completo de las reglas de la Organización Mundial de Comercio».

Estas declaraciones de los distintos representantes franceces, reflejan la profunda insatisfacción con los términos del acuerdo, que establece un arancel del 15% para las exportaciones europeas, con algunas excepciones, y compromete a la UE a adquirir energía de EE.UU. por 750.000 millones de dólares, además de realizar inversiones adicionales de 600.000 millones de dólares en el país norteamericano.

Las críticas francesas no son unánimes en Europa. Otros líderes, como el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, también han manifestado su fuerte rechazo, llegando a comparar el acuerdo desfavorablemente con pactos previos. En contraste, el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, defendió el acuerdo como «el mejor posible en circunstancias muy difíciles».

A pesar de las duras críticas de Francia y otros países, el acuerdo ha sido defendido por la Comisión Europea como una medida necesaria para evitar una guerra comercial que podría haber estallado a partir del 1 de agosto.

Con información de: AFP

¿Qué opinas de esto?