La imagen del galán de telenovelas quedó atrás, en su conversación con Viviana Gibelli, Iván Tamayo mostró una versión de sí mismo mucho más intïma, real y golpęadâ por el tiempo. El actor no esquivó preguntas incómodas y reconoció, con honestidad que ha atravesado momentos oscüros marcados por la âdïcción y la distancia de sus hïjøs.
“La separación es una cosa dïfícil desde muchos puntos de vista”, dijo con serenidad, pero sin ocultar la carga emocional. Al hablar de su ex pareja y madre de sus hïjøs, evitó culpâbles y asumió lo suyo: “Pasaron factores externos… cosas que aún son dõlorøsas para mí. Y sí, de muchas también soy absolutamente responsable.
Viviana no dudó en preguntar lo que muchos sabían, pero pocos se atrevían a confirmar: “¿Has tenido problëmås con ädïcciones?” a lo que Iván respondió con certeza y claridad: “Sí, claro, con el alcøhöl” mientras Gibelli le preguntó si esa lüchå también la había sufrido su padre: “También como mi papá”, agregó, haciendo alusión a un patrón que lo ha marcado.
A pesar del tono reflexivo de la entrevista, hubo un momento que conmovió especialmente a los espectadores. Tamayo confesó que su mayor deseo hoy es poder sentarse con sus hïjøs y hablar con ellos desde el corazón. “El alma no deja de anhelar… el cuerpo se debilita, pero el alma sigue deseando. El alma todavía desea. Un actor está hecho de los pedazos de otro hombre”, soltó, mezclando nostalgia con resignación.
Con información de: RR.SS









