Es común que al pelar los pepinos tiremos las cáscaras a la basura, pero lo que pocas personas saben es que al mezclarlas con vinagre puede tener distintos beneficios para el uso cotidiano, como en la limpieza del hogar. Esta técnica funciona ya que las cáscaras de pepino están llenas de antioxidantes, vitaminas y compuestos que refrescan y desodorizan. El vinagre blanco, por su parte, es famoso por desinfectar, desengrasar y eliminar olores.
Desodorante natural para ambientes. Deja reposar las cáscaras de pepino en vinagre unos días y vas a obtener un tónico que neutraliza olores fuertes. Puedes ponerlo en un pulverizador y rociar cortinas, sillones o habitaciones. Limpiador ecológico para superficies. La mezcla es ideal para limpiar mesadas, vidrios y electrodomésticos. Además de desinfectar, deja una fragancia suave y natural. Solo se debe colar la preparación y usarla como cualquier limpiador en spray.
Repelente suave para insectos. El aroma, aunque puede resultar agradable para las personas, suele ser molesto para mosquitos y moscas. Rocía cerca de ventanas o puertas para mantenerlos alejados. Desengrasante para ollas y sartenes. La acidez del vinagre y los compuestos del pepino ayudan a sacar la grasa acumulada. Prueba aplicando la mezcla, deja actuar unos minutos y enjuaga.
Guarda las cáscaras de uno o dos pepinos. Ponlas en un frasco de vidrio limpio. Agrega vinagre blanco hasta cubrirlas por completo. Cierra el frasco y déjalo reposar al menos 3 días en un lugar fresco y oscuro. Cuela el líquido y guardalo en un pulverizador o frasco hermético. De esta forma, se puede usar para ahuyentar a insectos como las cucarachas o distintos roedores que, por el aroma del vinagre, se sienten repelidos. De igual forma, se aromatiza la casa de forma particular.
Con información de: La Nación









