El gobierno de China comienza a implementar un nuevo sistema nacional de subsidios para el cuidado infantil, ofreciendo 3.600 yuanes anuales (aproximadamente 500 dólares estadounidenses o 430 euros) por cada niño menor de tres años. Esta medida, anunciada por el Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) y el Consejo de Estado, busca mitigar los costos de crianza y fomentar el aumento de la tasa de natalidad en el país.
El subsidio está diseñado para ser un apoyo directo a las familias; es exento de impuestos y no se considerará como ingreso para la elegibilidad de otros beneficios sociales. Las solicitudes para este pueden realizarse tanto de forma digital como presencial por un padre o tutor legal en el lugar de registro del menor. La financiación principal de este programa provendrá de la administración central, aunque los gobiernos locales tendrán la flexibilidad de complementar el monto si así lo desean.
Esta iniciativa se enmarca dentro de un conjunto de esfuerzos más amplios por parte de las autoridades chinas para contrarrestar una creciente crisis demográfica. China ha experimentado un descenso poblacional por tercer año consecutivo y enfrenta una de las tasas de fertilidad más bajas del mundo, lo que representa un desafío significativo para su futuro socioeconómico.
Sin embargo, expertos en demografía y economía advierten que, si bien este subsidio es un paso en la dirección correcta, podría no ser suficiente por sí solo para revertir la tendencia negativa. Sugieren que se necesitará un sistema de incentivos más integral y sostenido, que abarque diversos aspectos del apoyo familiar y social, para lograr un impacto significativo y duradero en la tasa de natalidad de China.
Con información de: EFE









