Chile activó un plan de contingencia a nivel nacional tras la emisión de una alerta de tsunami, producto del potente terremoto de magnitud 8.8 ocurrido en la costa oriental de Rusia. El Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) ha decretado una alerta para gran parte del litoral chileno, desde Arica y Parinacota hasta Los Lagos, con un estado de precaución para Aysén, Magallanes y el territorio antártico.
El Comité para la Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid) nacional se activó con celeridad, estableciendo una estrategia de evacuación para todas las zonas bajo la cota 30 metros sobre el nivel del mar. La directriz principal ha sido el desplazamiento de la población hacia áreas seguras al menos tres horas antes de la llegada del primer tren de olas. Según los reportes, el oleaje ya ha comenzado a manifestarse en Isla de Pascua y Arica, con olas iniciales que oscilan entre 30 y 40 centímetros.
Se estima que, al cierre de esta información, un significativo 70% de las zonas bajo alerta ya habrían completado o iniciado sus procesos de evacuación. La situación de emergencia ha generado un impacto inmediato en el funcionamiento habitual del país. Se han suspendido las clases en todos los niveles educativos, se han cerrado centros comerciales, se ha restringido el transporte público y se han interrumpido las faenas portuarias a lo largo de la costa.
Además, como medida de seguridad adicional, se ordenó la evacuación preventiva de cinco centros penitenciarios. El Ministro del Interior, Álvaro Elizalde, informó que estas evacuaciones preventivas involucran a aproximadamente un millón y medio de personas, de las cuales un 75% ya se había desplazado durante la mañana.
Con información de: EFE









