Dormir al menos 7 horas por noche de forma regular es clave para mantener una buena salud, según la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño. Sin embargo, en la actualidad, pocas personas logran cumplir con esa recomendación.
No descansar lo suficiente tiene un impacto negativo en la salud y el bienestar físico y mental, afirmó la academia. Prueba de ello es un gran estudio internacional, publicado en Health Data Science, que analizó datos objetivos del sueño de 88.461 adultos del Biobanco del Reino Unido y encontró asociaciones significativas entre los malos patrones de sueño y 172 enfermedades.
La investigación, dirigida por equipos de la Universidad de Pekín y la Universidad Médica del Ejército, destacó la regularidad del sueño a la hora de acostarse y la estabilidad del ritmo circadiano como factores poco reconocidos pero críticos en el riesgo de enfêrmêdad.
Durante un seguimiento promedio de 6,8 años, se identificaron 172 enfêrmêdades asociadas con los rasgos del sueño”, dijeron en el estudio. “Nuestros hallazgos subrayan la importancia, a menudo ignorada, de la regularidad del sueño”, afirmó el profesor Shengfeng Wang, autor principal. “Es hora de ampliar nuestra definición de buen sueño más allá de la simple duración”.
Los resultados mostraron que 92 enfêrmêdades presentaron más del 20% de su rïesgo atribuible a comportamientos de sueño deficientes. Entre los trastornos con mayor impacto figuran el Parkinson (37,05%), la diâbetes tipo 2 (36,12%) y la insuficiencia renal aguda (21,85%).
Otras de las enfêrmêdades halladas por los investigadores asociadas con el sueño irregular fueron: insuficiencia respiratoria, fractura de costillas, esternón y columna torácica, incontinencia urinaria, enfêrmêdades cardíacas pulmonares, obesidad y enfermêdad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
Con información de: El Tiempo









