Una falla técnica en el centro de control de NATS en Swanwick, suroeste de Inglaterra, provocó la interrupción de más de 120 vuelos en el Reino Unido este 31 de julio. El incidente afectó a aeropuertos clave como Heathrow, Gatwick y Edimburgo, resultando en numerosas cancelaciones y desvíos de vuelos. La interrupción se produjo en un momento crítico, coincidiendo con el periodo de vacaciones de verano en el Reino Unido.
El servicio de control de tráfico aéreo (NATS), se vio obligado a limitar el número de aviones en el espacio aéreo de Londres para gestionar la situación. Esta medida, aunque necesaria, ocasionó el caos para miles de pasajeros y generó una considerable frustración entre las aerolíneas y los viajeros.
La reacción de los directivos de aerolíneas fue contundente, con figuras como Neal McMahon, director de operaciones de Ryanair, exigiendo la renuncia del director ejecutivo de NATS, Martin Rolfe. McMahon recordó que NATS ya había experimentado una falla similar en su sistema en 2023, que dejó varados a miles de pasajeros, subrayando un patrón preocupante de incidentes que afectan la operatividad y la confianza en el servicio.
El Departamento de Transporte del Reino Unido manifestó que está colaborando estrechamente con NATS para investigar a fondo las causas de esta reciente falla. La prioridad es identificar el origen del problema y establecer medidas correctivas para evitar futuras interrupciones que puedan afectar a los viajeros y la economía del país.
Con información de: Europa Press









