La administración del presidente Donald Trump, anunció un nuevo y significativo acuerdo comercial con Corea del Sur, marcando un hito en las relaciones económicas bilaterales. El pacto establece una reducción de los aranceles surcoreanos del 25% al 15%, mientras que las exportaciones estadounidenses a Corea del Sur estarán completamente libres de aranceles.
Como parte de este acuerdo, Corea del Sur se comprometió a realizar una inversión sustancial de 350.000 millones de dólares en Estados Unidos, lo que se espera impulse el crecimiento económico y la creación de empleo. Además, la nación asiática también se comprometió a adquirir 100.000 millones de dólares en gas natural licuado y otros productos energéticos estadounidenses, fortaleciendo la seguridad energética y las exportaciones de energía de Estados Unidos.
El acuerdo también contempla la apertura total del mercado surcoreano para productos estadounidenses clave, incluyendo automóviles y productos agrícolas. Esta medida busca eliminar barreras comerciales y facilitar un mayor acceso para las empresas y los agricultores estadounidenses, promoviendo así un flujo comercial más equilibrado y beneficioso para ambas partes.
Este anuncio llega en un momento crucial, justo antes de la fecha límite que el presidente Trump había establecido para la imposición unilateral de aranceles a los países sin acuerdos comerciales con Estados Unidos.
Con información de: EFE









