Con las altas temperaturas que se viven en verano, muchos optan por recurrir al aire acondicionado o al uso del ventilador para poder estas más frescos dentro de casa. Este último, además, puede ser un gran aliado, pero también un gran enemigo según cómo y dónde se coloque. Para el Feng Shui, una técnica china que consiste en el ordenamiento de los espacios para lograr la mayor armonía posible, no basta además con solo enfriar la casa, sino que se debe mantener el flujo de energía, lo que implica utilizar el ventilador con criterio.
«No se trata solo de bajar la temperatura. Se trata de mover la energía, de ayudar a que la casa respire y esté viva», destaca Yuan Chen, maestra de Feng Shui. Según ella, además, el ventilador de techo justo encima de la cama supone uno de los errores más perjudiciales puesto que puede hacer que no descansemos bien por la noche. Por tanto, en lugar de recurrir a estos ventiladores de techo, Chen asegura que es mucho mejor utilizar ventiladores de pie o de mesa, pero que cuenten con una orientación adecuada.
«Lo ideal es usar un ventilador de pie bien colocado en el lado del dragón. Quiero decir, a tu izquierda si estás acostado boca arriba, sin que apunte directamente al cuerpo», explica la maestra del Feng Shui. Con ello, se consigue así refrescar la habitación sin impactar negativamente en el flujo de energía vital existente en la vivienda.
Más allá del ventilador, Yuan Chen insiste en que es imprescindible contar con una ventilación natural diaria. De esta manera, abrir las ventanas a primera hora de la mañana o por la noche ayuda a renovar la energía que está estancada en el hogar.
Con información de: El Espectador









