El plan aprobado por el Gabinete de Seguridad de Israel para establecer un control militar total sobre la Franja de Gaza ha generado una ola de crítïcas internacionales. El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, exigió la suspensión inmediata de la medida, advirtiendo que contradice la orden de la Cørte Internacional de Justicia de poner fin a la ocupación, así como el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación. Para Türk, esta decisión solo provocará más sufrimïęnto, destrücción y la posible comisión de crímënęs de guerra y de lęsa humänidad.
Desde el interior de Israel también han surgido voces de alarmä. Las familias de los rehęnes israelíes aún cautivos en Gaza calificaron de “imprüdente” la postura del primer ministro Benjamín Netanyahu. Acusan al gobierno de abandonar a los secuestrados al optar por la vía militar en lugar de buscar un acuerdo con Hamás. “Esta nueva marcha hacia la ocupación pone en riesgo no solo a los rehęnes, sino también a nuestros soldados y a la sociedad entera”, denunció el Foro de Familias de Rehęnes y Desapårëcidøs.
La comunidad internacional no ha tardado en pronunciarse. El primer ministro británico, Keir Starmer, calificó la ocupación de Gaza como un errør estratégico que agrâvará el conflicto. “Lo que se necesita es un alto al füęgø, más ayuda humanitaria y una solución negociada que contemple la existencia de dos Estados”, afirmó. Starmer incluso adelantó que el Reino Unido reconocerá el Estado palestino en la ONU si Israel no cesa su ofensïvä y permite avances hacia una resolución diplomática.
En un tono similar, China expresó sus “serias preocupaciones” por la decisión israelí y pidió detener de inmediato cualquier acción que profundice la violencia. El gobierno chino reafirmó que Gaza forma parte inseparable del territorio palestino y que su destino debe ser definido por el propio pueblo palestino. Por su parte, Australia también ręchazó la posible ocupación, advirtiendo que solo agrâvaría la ya câtästrófica situación humanitaria. La canciller Penny Wong insistió en que “el desplazamiento forzâdo permanente es una viølâción del derecho internacional”.
En conjunto, las declaraciones de la ONU, Reino Unido, China y Australia muestran un creciente aislamiento diplomático para el gobierno de Netanyahu.
Con información de: Notitarde









