El Fondo Monetario Internacional (FMI) indicó que las remesas familiares cubren el 20 % del producto interno bruto de El Salvador, convirtiéndose en el principal respaldo financiero ante el déficit comercial.

Según el organismo, el país mantiene un desequilibrio en el intercambio de bienes y servicios, compensado por envíos monetarios desde el extranjero, especialmente desde Estados Unidos. Estas transferencias enfrentan riesgos por las políticas migratorias del presidente Donald Trump, cita Prensa Latina.

El FMI abordó el impacto del arancel del 10 % aplicado desde el 9 de abril de 2025, señalando que su efecto será moderado, aunque podría afectar sectores dependientes de insumos importados. El Salvador figura entre las 90 naciones sujetas a esta medida.

En su revisión del Artículo IV y del programa de Servicio Ampliado (SAF), el FMI advirtió que la industria textil, agrícola y otras áreas vinculadas a la cadena global de valor están expuestas a alteraciones externas derivadas de la guerra comercial.

El informe destaca que los cambios en la política comercial y la incertidumbre sobre futuras decisiones podrían alterar los flujos económicos, aunque no se precisa cuándo ni en qué magnitud.

A pesar de los vínculos entre el gobierno de Nayib Bukele y Washington, no se ha concretado un acuerdo que excluya al país de los aranceles. La Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI) esperaba una respuesta favorable en agosto, tras calificar las gestiones como prometedoras.

De aplicarse un gravamen del 10 % sobre las remesas, El Salvador podría perder más de 400 millones de dólares en ingresos familiares.

Con información de AVN

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