Durante una visita a Estambul, Turquía, Jennifer López enfrentó una situación inesperada al intentar ingresar a una tienda de lujo. La cantante y actriz de 56 años fue rechazada por un guardia de seguridad en la tienda Chanel, ubicada en el centro comercial Istinye Park.

Según el medio británico Daily Mail, el guardia no reconoció a la artista y le informó que la tienda estaba llena, por lo que no le permitió el acceso. López respondió con calma y sin mostrar molestia, expresó que no había problema y se dirigió a otros locales de alta gama, donde continuó su jornada de compras.

La artista visitó boutiques como Celine y Beymen, donde permaneció durante unas tres horas y realizó adquisiciones por miles de dólares. Más tarde, la tienda Chanel intentó enmendar el error. Al percatarse de la situación, extendió una invitación para que la artista regresara. No obstante, Jennifer declinó la propuesta.

Resulta llamativo pensar que, tras esta hümillación pública, Jennifer Lopez seguramente habrá recordado una de las escenas más emblemáticas de Selena, la película que marcó un antes y un después en su carrera.

En ella, su personaje la legendaria Selena Quintanilla, va a un centro comercial en busca de un vestido para la gala de los Grammy y entra en una exclusiva tienda de lujo donde, al interesarse por un vestido, es recibida con desdén por una dependienta que, con mucha soberbia, le dice que no puede permitírselo. Lo que no sabe es que está ante una superestrella: la reina del Tex-Mex, adorada por millones de fans y símbolo del orgullo latino. Quién le iba a decir a JLO que, 28 años más tarde, viviría algo similar en carne propia.

Con información de: La Nación

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