La Basílica de Nuestra Señora del Valle, ubicada en el pintoresco Valle del Espíritu Santo en la Isla de Margarita, se posiciona como un destino turístico ideal para la peregrinación religiosa, pero más allá de su profundo significado como santuario de la Patrona del Oriente, también ofrece a los visitantes una experiencia enriquecedora que combina historia, arte y tradición.

La Basílica, cuya arquitectura data del siglo XIX y fue elevada a esta categoría en 1995 por el Papa Juan Pablo II, es un ícono de la identidad margariteña y un centro de peregrinación para miles de fieles cada año. Su importancia histórica y cultural la convierten en un punto de referencia para quienes buscan conocer la esencia de la región.

Entre sus atractivos principales para los visitantes destaca su arquitectura y diseño, con estructura que es considerada una joya por su combinación de estilos neogóticos y neoclásicos, con sus campanarios imponentes, arcos de medio punto y detalles ornamentales. También figura el camarín de la virgen, en el corazón de la Basílica, donde se encuentra su imagen y se acercan los visitante a apreciar sus detalles.

En cuanto al arte, posee el museo Diocesano, que resguarda un valioso patrimonio religioso y cultural, exhibiendo piezas de arte sacro, objetos litúrgicos antiguos y ofrendas milagrosas, todo esto dentro de un entorno natural y artesanal.

Con información de: Noticias 24 Horas









