La superestrella mundial Jennifer Lopez demostró su aplomo y elegancia el lunes, cuando un guardia de seguridad le impidió la entrada a una boutique de Chanel en Estambul, alegando que la tienda había alcanzado su capacidad máxima. 

Lejos de mostrar molestia, la artista respondió con calma, mostrando un notable profesionalismo durante el incidente.

El hecho ocurrió durante la visita de Lopez al centro comercial Istinye Park, como parte de su agenda en la ciudad antes de su concierto programado. 

Cuando se le negó el acceso a la exclusiva tienda, la artista simplemente respondió: «Bien, no hay problema», y se retiró de manera discreta.

Posteriormente, personal de la tienda se acercó para ofrecerle disculpas e invitarla a entrar, pero Lopez declinó la oferta y continuó con su recorrido de compras, que incluyó visitas a las boutiques de Celine y Beymen. Según reportes locales, la artista pasó cerca de tres horas explorando las tiendas de lujo y realizó adquisiciones por un valor de decenas de miles de dólares.

El incidente subraya la capacidad de Lopez para manejar situaciones inesperadas con gracia, reafirmando su reputación de accesibilidad y respeto, incluso en el apogeo de su fama internacional.

Con información: Globovisión 

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