Los animales suelen ser del agrado de la mayoría de todas las personas, pero hay quienes no los disfrutan mucho, ya sea por haber tenido una mala experiencia o porque les produce algún tipo de alergia. Aunque esto no suele ser bien visto por algunos, especialmente para aquellos que tienen mascotas, ya que los consideran un miembro más de la familia, y cualquier maltrato o desprecio hacia ellos los afecta.
Según la psicología, quienes no desean tener contacto con animales no deben ser juzgadas; por el contrario, las personas deben mostrar más empatía y evitar crear juicios y etiquetas como ‘malas’, ‘indolentes’ o ‘frías’. De acuerdo con los expertos, el desagrado por los animales, ya sean gatos o perros o la evasión a los mismos, puede deberse a que en el pasado tuvo una mala experiencia, como un ataque, o presenció alguna escena traumática.
“Por ejemplo, los hijos de papás o mamás a los que no les gustan los animales y que siempre les han dicho que no se les acerquen o no los toquen, es muy posible que crezcan con esa mentalidad”, explica Carolina Alaguna Cruz, médica veterinaria y etóloga. Otra de las razones es que no les gusta la suciedad o los pelos que pueden dejar alguno de estos seres, o simplemente no desean asumir una responsabilidad extra al tener una mascota en casa.
“No todas las sociedades tienen una tradición de cuidado de ellos e incluso en Occidente hay muchas personas que no sienten afinidad”, señala el veterinario Guillermo Rico.
Con información de: La Razón









