El ministro para Relaciones Exteriores, Yván Gil, se reunió en la Casa Amarilla Antonio José de Sucre con el cuerpo diplomático acreditado en el país para exponer y condenar los recientes planes de viølencia y terrørismo. Según señaló, un sector de la ultraderecha venezolana ha intentado generar caos con expløsivos en una conocida plaza de Caracas, “un acto simbólico de carácter fascista” contra los valores del pueblo venezolano.
El ministro Gil destacó que estos actos ya no se dirigen sólo contra las autoridades, sino que ahora tienen como objetivo «castigar al pueblo venezolano», por lo que fue enfático en su llamado a la comunidad internacional para que condene estos actos. Subrayó que el terrørismo no prevalecerá en Venezuela, alegando que es “un país de paz con una población que, independientemente de sus preferencias políticas, aspira a la tranquilidad”.
Aseguró que este sector extremista actúa en contra de la voluntad de paz de los venezolanos y pidió a los países del mundo que aíslen a estos elementos, que buscan desestabilizar la región. El ministro advirtió que estos grupos, que tienen apoyo en el Gobierno de Estados Unidos, pretenden sembrar la guërra en América Latina para obtener beneficios económicos y personales.
Gil también aprovechó la ocasión para recordar que en 2014 América Latina fue declarada como zona de paz y ratificó el compromiso de Venezuela de honrar este acuerdo. Instó a las organizaciones internacionales y multilaterales de la región a unirse para garantizar que estas amenäzas no alcancen sus objetivos, y a evitar que estas acciones se conviertan en un modelo a seguir en otros países. El canciller recalcó que, aunque un nuevo orden mundial está emergiendo y esto genera temores en el imperialismo, este proceso es indetenible.
Con información de: Últimas Noticias









