Un hombre en Carolina del Norte compró en 1978 un Chevrolet Camaro fabricado en 1969 y lo guardó en el sótano de su casa, donde permaneció prácticamente intacto durante 47 años. Ni él ni su familia imaginaron que ese automóvil, que había pasado inadvertido por décadas, podría alcanzar hoy un valor cercano a los 170 000 euros en el mercado de coleccionistas.

El modelo, un Camaro COPO con acabado Z/28 en color negro, resultó ser una versión extremadamente limitada, ya que solo se produjeron 1 010 unidades. Aún conservaba su etiqueta original de fábrica y el código de pintura, elementos que confirmaron su autenticidad y exclusividad, factores determinantes para su creciente valor en el mercado.

Especialistas de Backyard Barn Finds evaluaron el hallazgo y destacaron que modelos similares suelen alcanzar cifras muy elevadas en subastas internacionales, algunas incluso por encima de los 200 000 dólares. Sin embargo, advirtieron que, para que el vehículo logre su máximo potencial, sería necesaria una restauración completa, ya que tanto el motor original un bloque pequeño 302 como la caja de cambios habían sido sustituidos con el tiempo.

Esta historia recuerda que, en los lugares más inesperados, pueden esconderse verdaderos tesoros sobre ruedas. Un coche olvidado en un sótano durante casi cinco décadas terminó revelando su valor como testimonio vivo de una época dorada del automovilismo estadounidense.

Con información de: El Economista

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