La alimentación cumple un papel decisivo en la prevención de la confusión mental, una problemática que afecta a una parte importante de la población adulta. Distintos estudios científicos respaldan la relación entre determinados hábitos alimenticios y la función cerebral.
Diversos ensayos realizados por la Universidad de Exeter muestran que consumir bayas a diario ayuda a mejorar la velocidad de procesamiento mental. Por su parte, investigaciones de la Universidad Nacional de Singapur encontraron que incluir hongos de manera regular en la dieta se asocia con un menor riesgo de deterioro cognitivo leve.
Además, datos publicados en The American Journal of Clinical Nutritiondestacan el papel protector del pescado graso frente al declive cognitivo, mientras que estudios de la Universidad de East London confirman que mantener una buena hidratación favorece tanto la atención como la memoria.
En línea con estas conclusiones, EatingWell identifica seis alimentos que ayudan a mantener la mente despejada y la memoria firme:
1. Verduras de hoja verde oscur
2. Arándanos
3. Hongos
4. Nueces
5. Pescado graso
6. Agua









