Dormir entre 7 y 8 horas diarias es un objetivo saludable para la mayoría de los adultos, ya que favorece la reparación celular, la consolidación de la memoria y la regulación hormonal, fortaleciendo el sistema inmune y mejorando el estado de ánimo y la función cognitiva. Para lograr un sueño reparador, es importante mantener un horario de sueño constante, evitar pantallas y luz azul antes de dormir, y crear un ambiente de descanso propicio, aunque las necesidades individuales pueden variar.
Beneficios de dormir las horas recomendadas:
Salud física: fomenta la reparación celular, fortalece el sistema inmunológico y mejora la salud cardiovascular.
Función mental: mejora la concentración, la memoria y ayuda a mantener un estado de ánimo positivo.
Bienestar metabólico: contribuye a mantener un peso saludable y puede ayudar a prevenir la diabetes y la presión arterial alta.
Dormir adecuadamente nos ayuda a recargar y recuperarnos de las fatigas del día. Si bien las horas necesarias de sueño varían según la edad y otros factores, un adulto requiere en promedio esas 8 horas de sueño profundo.
Cuando nos excedemos de este tiempo caemos en un sueño ligero, no constante ni reparador como se necesita. Así que dormir demasiado es tan perjudicial como dormir muy pocas horas.









