Sydney Sweeney generó controversia con su colaboración con la marca Dr. Squatch, lanzando una edición limitada de 5,000 jabones fabricados con agua de su baño real. Cada unidad incluía un certificado de autenticidad y se vendió a $8 dólares, agotándose en cuestión de segundos.
La campaña, dirigida principalmente a público masculino, fue criticada por sus connotaciones fetichistas y la mercantilización de la intimidad de la actriz, aunque demostró el poder de su influencia comercial.
En entrevista con The Wall Street Journal, Sweeney restó importancia a las críticas, señalando que “la mayoría de los comentarios los hacían chicas”. Con ironía, añadió: “Pero el agua de baño de Jacob Elordi les encantó”, refiriéndose a la escena de Saltburn (2023).
La referencia a Jacob Elordi alude a la polémica escena dirigida por Emerald Fennell, donde Barry Keoghan lamía el agua del baño que contenía semen del personaje de Elordi. Sweeney contextualizó la discusión dentro del arte cinematográfico, cuestionando por qué escenas similares son celebradas en cine pero criticadas en marketing.
A pesar de las críticas, la campaña demostró el enorme poder de influencia de Sweeney. Mientras su película Eden tuvo resultados discretos en taquilla, sus colaboraciones comerciales con American Eagle y Dr. Squatch continúan generando gran atención.
Con información de: 2001









