Investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (IBIMA) y la Universidad de Málaga (UMA), descubrieron que una hormona natural del cuerpo humano, la IGF-II, podría ofrecer una nueva esperanza en la lucha contra el párkinsøn. El estudio, publicado en la revista Journal of Advanced Research, revela que esta hormona tiene un efecto protector sobre las neuronas dañadas por la enfermëdad.
El equipo de investigación, que lleva años estudiando los efectos de la hormona IGF-II, ha demostrado en laboratorio cómo actúa esta molécula, similar a la insulina, como un escudo protector para las neuronas. La exposición de las células nerviosas a la hormona las hace mucho más resistentes al daño que causa la enfermëdad. Este avance es crucial, ya que el párkinsøn se caracteriza por la muërte progresiva de neuronas.
El estudio detalla que la hormona IGF-II actúa a varios niveles para proteger las neuronas. En primer lugar, mejora el funcionamiento de las mitocondrias, las «pilas» de las células, asegurando que tengan suficiente energía para sobrevivir. Además, activa los mecanismos de reparación del ADN, lo que protege el material genético de daños graves que podrían llevar a la muërte celular.
Este prometedor hallazgo, fruto de años de investigación que datan desde 2007, es un hito importante en la búsqueda de tratamientos efectivos para enfermëdades neurodegënerativas. El estudio, que contó con la colaboración de la Universidad de Módena y Reggio Emilia en Italia, fue financiado por la Universidad de Málaga, el Ministerio de Ciencia español y fondos europeos.
Con información de: EFE









