En la agenda de belleza de este año se impone un ritual inesperado: el facial de espalda. Este tratamiento, antes reservado a spas exclusivos, se convirtió en una de las tendencias más solicitadas de 2025. La razón es clara: prepara la piel para eventos sociales en los que un vestido sin espalda o un traje de baño revelan una zona del cuerpo que rara vez recibe atención.

Ya no se trata únicamente de atender el rostro, sino de dar la misma importancia a una superficie que acumula sudor, grasa y restos de higiene apresurada. Los especialistas coincidieron en que esta práctica permite mantener una piel limpia, radiante y lista para cualquier ocasión. Suzelly Farias, especialista en cuidado de la piel, señaló que esta zona, al ser descuidada, se convierte en terreno fértil para la congestión y los brotes, un efecto indeseado al momento de vestir prendas que dejan la espalda al descubierto.

En centros especializados se utilizan procedimientos avanzados que combinan limpieza, exfoliación y aplicación de sueros adaptados a las necesidades de cada persona. Estas técnicas permiten desobstruir los poros, hidratar en profundidad y mejorar la textura de la piel.

Farias destacó que este cuidado permite eliminar suciedad acumulada, exceso de grasa y bacterias, además de reducir cicatrices producidas por ącné y manchas oscuras. El resultado es una superficie con textura uniforme y tono más equilibrado. La frecuencia de aplicación depende del tipo de piel: Cada 4 semanas en piel grasa o con tendencia acnéica. Cada 6 semanas en piel seca o sensible. Cada 8 a 12 semanas en tratamientos de mantenimiento general.

Con información de: Infosalus

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