La respiración mientras se escucha música puede inducir un estado de bienestar en quienes la practican, acompañado de cambios en el flujo sânguíneo a las regiones cerebrales que procesan las emociones, según un estudio publicado en la revista de acceso abierto ‘PLOS One’. Estos cambios ocurren incluso cuando la respuesta corporal al ëstrés puede estar activada y se asocian con una reducción de las emociones negativas.
«Nuestra investigación es la primera en utilizar neuroimagen para mapear los cambios neurofisiológicos que ocurren durante la respiración artificial señalan los investigadores. Nuestros hallazgos clave incluyen que la respiración controlada puede evocar con fiabilidad profundos estados psicodélicos. Creemos que estos estados están vinculados a cambios en la función de regiones cerebrales específicas implicadas en la autoconciencia, el miedo y el procesamiento de la memoria emocional. Descubrimos que cambios más profundos en el flujo sânguíneo en áreas cerebrales específicas se relacionaban con sensaciones más profundas de unidad, dicha y liberación emocional, conocidas colectivamente como ‘inmensidad oceánica'».
El doctor Alessandro Colasanti, investigador principal, añade que «la respiración es una herramienta potente y natural para la neuromodulación, que actúa regulando el metabolismo en todo el cuerpo y el cerebro. Es muy prometedora como intervención terapéutica transformadora para afecciones que a menudo son angustiantes e incapacitantes».
Con información de: El Portal de la Salud









