El Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF) se convirtió en el epicentro del mundo del espectáculo, atrayendo a estrellas de talla mundial y marcando tendencia en la agenda cultural global. Dwayne Johnson fue una de las figuras más destacadas con la presentación de su esperada película The Smashing Machine, recibiendo una ovación por su regreso al cine con un proyecto personal y ambicioso.
Al margen de la alfombra roja en Canadá, otros rincones del mundo también brillaron con eventos de gran impacto mediático. En Nueva York, Charlie Sheen sorprendió con la promoción de su nuevo libro, mostrando un costado reflexivo y muy distinto al que lo hizo famoso en la televisión. El lanzamiento atrajo tanto a críticos literarios como a fanáticos curiosos por su nueva faceta artística.
Por su parte, Doja Cat innovó con un pop-up interactivo que generó gran expectación en la Gran Manzana. La cantante, conocida por su estilo irreverente y experimental, convirtió el evento en una experiencia sensorial que fusionó moda, música y arte digital, consolidando su imagen como una de las artistas más creativas del momento.
El glamour continuó en Toronto, donde Angelina Jolie deslumbró con su presencia en la alfombra roja, reafirmando su estatus de ícono de Hollywood. A su lado, Selena Gómez y Lady Gaga también captaron los reflectores, siendo aclamadas tanto por su estilo como por sus proyectos artísticos, lo que convirtió la jornada en una auténtica pasarela de estrellas.
Estos encuentros no solo destacan la relevancia del TIFF como plataforma de lanzamiento cinematográfico, sino también el poder de las celebridades para transformar cualquier evento en un fenómeno global. Entre estrenos, libros y experiencias innovadoras, el entretenimiento internacional atraviesa un momento de vitalidad que cautiva al público en todas sus formas.
Con información de: People









